Acerca de Misael S. Mejía

Misael, cuyo nombre significa "¿Quién es como Dios?", nació en República Dominicana. Sus padres Paulino S. Pérez y Magnolia Mejía S. Comienza sus estudios seculares a la edad de 4 años y desde temprana edad, [Misael] se interesa en escribir. A la edad de trece (13) años, Misael conoce al Señor Jesucristo y hasta el día de hoy es miembro de la Iglesia Fundamento Bíblico. Misael, con un profundo deseo de conocer a Dios, ha participado en los siguientes cursos: 1. Diplomado de predicación bíblica. –Pastor Marcos Peña. 2. La Doctrina de Dios. –Pastor Sugel Michelén. 4. Teología Sistemática –Academia de la Gracia (Reformed Baptist Seminary). “Aun así, soy un necio, débil, vil y despreciado cuya única gloria está en el Señor”. En el 2008, después de un largo tiempo queriendo crear un sitio web, Misael crea su primer blog llamado 'Renova2' o '(R2) Renova2' con una clara misión en la internet; llevando la Palabra de Dios, a través de la internet hasta el día de hoy. Sitio web: www.R2misael.tk E-Mail: Misael.R2@gmail.com

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Algunos comentarios sobre ‘Los Vengadores’.

Recientemente fui al cine con un grupo de amigos para ver una película de superhéroes que está batiendo los rédcords, “Los Vengadores” (The Avengers). Ésta, en tan solo dos semanas, ya había obtenido más de $178 millones de dólares. ‘Los Vengadores’ trata acerca de un grupo de superhéroes (Hulk, Capitán América, Iron Man y Thor) que fueron reunidos por el director de una agencia secreta de espionaje llamada S.H.I.E.L.D, para salvar a la tierra de Loki (medio hermano de Thor) y su ejército, quienes intentan esclavizar a la raza humana. Aunque no creo que Joss Whedon (escritor y director de la película) buscó glorificar a Dios en su obra cinematográfica, yo sí pienso glorificar a Dios, analizando a la luz de la Palabra de Dios algunas partes de la película.

En la película Thor y Loki son vistos básicamente como dioses, Viuda Negra (Black Widow) usa ropa un poco apretada y hay muchos golpes; no obstante, la película me resultó interesante, no sólo por su trama de ciencia-ficción, aventura y acción, sino también por varios elementos positivos que —por la gracia común de Dios— podemos encontrar en la película:

  • EL TRABAJO EN EQUIPO. A pesar del desacuerdo que los superhéroes tienen entre sí —al principio, vemos como al final ellos se unen como un equipo para salvar a la tierra. Incluso Tony Stark, el más arrogante de todos, quien con su armadura es Iron Man y sin ésta es, según sus propias palabras, «un genio, millonario, buen amante, filántropo», trabaja junto al equipo y hace un acto de sacrificio por los demás. Eso me recuerda lo que dice Eclesiastés 4:9-12: “Más valen dos que uno solo, pues tienen mejor remuneración por su trabajo. Porque si uno de ellos cae, el otro levantará a su compañero; pero ¡ay del que cae cuando no hay otro que lo levante! Además, si dos se acuestan juntos se mantienen calientes, pero uno solo ¿cómo se calentará? Y si alguien puede prevalecer contra el que está solo, dos lo resistirán. Un cordel de tres hilos no se rompe fácilmente”.
  • TÚ FUISTE CREADO PARA SER GOBERNADO [POR DIOS].¡De rodillas ante mí!” –gritó Loki a un grupo de personas, y prosiguió: “… ¿no es este su estado natural?… Al final, siempre estarás de rodillas”. A lo que un valiente anciano se levanta y dice: “No ante hombres como tú”. Es cierto que fuimos creados para ser gobernados y al final estaremos de rodillas (Is. 43:7), pero no ante un falso dios como Loki (“un dios insignificante” como le llama Hulk); sino ante el verdadero Dios y Creador, quien también nos salvo, Jesucristo. Delante de Él, y sólo de Él, voluntariamente y alegremente nos arrodillaremos (Sal. 95:6). A diferencia de Loki, Jesucristo no es un dios insignificante, Él es quien existía en forma de Dios, «se despojó a sí mismo tomando forma de siervo» y «se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz». Los versículos 9-11, de Filipenses 2, dicen: “Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús SE DOBLE TODA RODILLA de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre”.
  • SÓLO HAY UN DIOS. Cuando Thor irrumpió en la nave de S.H.I.E.L.D. y se llevó a Loki, el Capitán América siguió a Iron Man en busca de Loki; pero antes de bajar de la nave, Viuda Negra le dice que Thor y Loki son «básicamente dioses», a lo que el Capitán América responde: “Solo hay un Dios y estoy seguro de que él no se viste así”. La Palabra de Dios claramente afirma que sólo hay un Dios –y no es Thor ni Loki: “Escucha, oh Israel, el SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR uno es” (Deu. 6:4); “Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre” (1 Ti. 2:5).

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Proverbios bíblicos pertinentes.

Pronto se han de efectuar las elecciones presidenciales en nuestro país. He aquí algunos proverbios bíblicos pertinentes para la época, que deben considerar tanto los ciudadanos como los [futuros] gobernantes:

  • “Se prepara al caballo para el día de la batalla, pero la victoria es del SEÑOR” (21:31).
  • “La justicia engrandece a la nación, pero el pecado es afrenta para los pueblos” (Pro. 14:34).
  • “No convienen al necio las palabras elocuentes; mucho menos al príncipe los labios mentirosos” (17:7).
  • “Es abominación para los reyes cometer iniquidad, porque el trono se afianza en la justicia” (16:12).
  • “El rey sabio avienta a los impíos, y hace pasar la rueda de trillar sobre ellos” (20:26).
  • “Lealtad y verdad guardan al rey, y por la justicia sostiene su trono” (20:28).
  • “Quita al malo de delante del rey, y su trono se afianzará en la justicia” (25:5).
  • “Al príncipe que es gran opresor le falta entendimiento, pero el que odia las ganancias injustas prolongará sus días” (28:16).
  • “El rey con la justicia afianza la tierra, pero el hombre que acepta soborno la destruye” (29:4).
  • “El rey que juzga con verdad a los pobres afianzará su trono para siempre” (29:14).
  • “No es para los reyes, oh Lemuel, no es para los reyes beber vino, ni para los gobernantes desear bebida fuerte” (31:4).
  • “Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas. No seas sabio a tus propios ojos, teme al SEÑOR y apártate del mal. Será medicina para tu cuerpo y refrigerio para tus huesos” (3:5-8).

El peor sermón de Spurgeon.

El gran predicador Spurgeon predicó una vez un sermón que en su opinión fue uno de los peores de su vida. Tropezó, vaciló y tartamudeó y cuando terminó tenía el sentimiento de que había sido un completo fracaso. Se sintió profundamente humillado y cuando llegó a su casa se hincó de rodillas y dijo: “Señor, tú puedes hacer algo con la nada. Bendice ese pobre sermón”.

Durante toda la semana siguió orando de la misma manera. Se levantaba por la noche y oraba acerca de ello. Estaba determinado a enmendar su error y a esforzarse por predicar un gran sermón el domingo siguiente. Y eso fue exactamente lo que sucedió, al siguiente domingo predicó un sermón excelente. A la salida la gente no cesaba de felicitarle y elogiarle. Ese día Spurgeon regresó a su casa muy contento y por la noche durmió como un niño. Pero se dijo a sí mismo: “Voy a investigar los resultados de estos dos sermones”. ¿Cuáles fueron?

Para su sorpresa, el que él pensaba que había sido un fracaso fue el instrumento usado por Dios para la conversión de cuarenta y una personas. Pero nunca logró saber que se hubiera convertido alguien por medio del sermón que había sido tan excelente. El Espíritu de Dios usó el primero, pero no el segundo. Nada podemos hacer sin el Espíritu que nos ayuda en nuestras debilidades (Christian Digest. El peor sermón de Spurgeon).

No puedo asegurar la veracidad de esa historia —aunque pudo ser veraz; pero sí puedo asegurar la veracidad de tal sentimiento de completo fracaso, después de haber predicado un sermón, que experimentan muchos predicadores —por lo menos yo lo he experimentado. Algunas veces, aun después de un diligente esfuerzo, no podemos escribir en el papel las palabras precisas para expresar una gloriosa doctrina bíblica o no podemos organizar las ideas tan coherentemente como deberíamos. Otras veces, sí pudimos escribir en el papel las palabras precisas y sí pudimos organizar coherentemente las ideas; pero la entrega del sermón, la exposición de éste, no fue como esperábamos. Entonces, cuando terminamos, tenemos ese sentimiento de completo fracaso.

Veamos ese sentimiento como una advertencia que dice: “Predicador, no olvides que dependes de Dios en todo momento”. Dependemos de Él para que nuestros ojos sean abiertos (entendimiento) a las maravillas de Su ley (Sal. 119:18,27), dependemos de Él para entregar Su Palabra con todo denuedo (Hch. 4:29) y dependemos de Él para que Su Palabra se extienda rápidamente y sea glorificada (2 Ts. 3:1). ¡No lo olvidemos!.

Sin restarle importancia al diligente trabajo que debe hacer el predicador en la preparación de un sermón, el predicador debe reconocer (su dependencia de Dios) y depender de Dios en todo momento. Éste debe rogarle a Dios, mediante la oración, que se digne en usar Su Palabra predicada para que las rodillas se doblen y los labios confiesen el Señorío de Jesucristo; que Su Palabra de frutos a ciento, a sesenta y a treinta (Mt. 13:23). Entonces, el predicador debe descansar en que la Palabra no volverá vacía, sino que será prosperada en aquello para lo cual Dios la envió (Is. 55:11).

La experiencia nos confirma que Dios puede usar esos sermones de los cuales sentimos completo fracaso. Después de haber predicado un sermón y sentir que fue un completo fracaso, he visto como Dios, para tomar prestadas las palabras de Spurgeon, hace algo con la nada. Aún no he sido informado de cuarenta y un convertidos, pero sí de hermanos a los cuales Dios habló, edificó y bendijo. ¡Predica la Palabra, depende de Dios y descansa en El!.